Seleccionar página
El viaje de Chihiro: un significado oculto que no conocías
Spirited Away y su significado oculto

El viaje de Chihiro es una película mágica. De principio a fin.

Su lista de logros es interminable: nombrada la cuarta mejor película de lo que llevamos de siglo por la BBC, en el top 50 de múltiples portales de todo lo que se ha rodado en la historia, ganadora del Óscar a la mejor película de animación, del Oso de Oro, un brutal 8.1 en filmaffinity… De hecho, ocupa un envidiable primer puesto en mi top de mejores películas de Studio Ghibli.

Con semejante palmarés, no es extraño que circulen por la red montones de análisis, explicaciones y teorías que profundizan en su significado. Y después de haber visto cientos de ellos, hay algo en lo que todos estamos de acuerdo: esta es una película que trata sobre la identidad.

Sin embargo, hay preguntas que no están tan claras: ¿cómo llega a construirse la identidad? ¿Cuál es el elemento más influyente en nuestra esencia como seres humanos? ¿Cuáles de nuestras decisiones afectan más profundamente a nuestro entorno?

La respuesta a todas esas preguntas es la misma: la ambición. Es la naturaleza de nuestros deseos lo que nos dice quiénes somos. El viaje de Chihiro trata de la identidad, por supuesto, pero Miyazaki usa la narración para colocar a la ambición como elemento que más esculpe nuestra identidad.

Puede que empieces a ver a qué me refiero, o puede que estés alzando una ceja y haciendo una mueca. Genial en ambos casos. Me encanta el escepticismo.

Aviso, por si acaso: doy por hecho que si estás aquí es porque ya has visto esta película o que, al menos, no te importa comerte spoilers del tamaño del cometa Halley.

Porque los hay.

Sí. De ese tamaño.

Voy a contarte una reflexión que llevo madurando en mi cabeza más de ocho años.

Y creo que puede hacer que jamás vuelvas a ver la película de la misma forma.

Si al final de este artículo no he conseguido cambiar tu percepción sobre la película, puedes clamar al cielo en los comentarios o escribirme un correo pidiéndome que te devuelva tu tiempo. (Álvaro no se hace responsable del uso del tiempo de los visitantes en su blog. Los damnificados pueden reclamar en el Departamento de Agravios Temporales del Ministerio de Magia una devolución total o parcial de sus minutos perdidos, siempre y cuando no precisen del uso de un giratiempo).

Pero si cuando termines crees que ya no vas a volver a ver El viaje de Chihiro de la misma forma, te pido que también uses los comentarios o el correo para decírmelo, si te apetece. Me encantará charlar contigo.

Abrochémonos los cinturones. Y recuerda: es la sexta parada, pero solo hay tren de ida.

¿Qué es la ambición?

Yubaba, de Spirited Away

Los personajes de una historia son uno de sus elementos más importantes.

Y dichos personajes nunca serán lo bastante interesantes ni complejos si no desean con todo su corazón, si no quieren algo y luchan por conseguirlo, ya sea para sí mismos o para los demás.

Frodo quiere destruir el anillo.

Luke Skywalker quiere derrotar al lado oscuro.

Silvestre quiere comerse a Piolín.

Bueno, creo que me entiendes ya.

El caso es que una historia no funcionará si no nos cuenta del modo correcto acerca de la ambición de sus personajes. Y El viaje de Chihiro no solo hace eso. No habla únicamente de la ambición concreta de sus actores. Sino que habla al mismo tiempo de la ambición humana en general.

La ambición es lo que se quiere, lo que se busca, el deseo que quiere realizarse. Es algo que orienta tus acciones y tu motivación.

Tipos de ambición

Sin embargo, no todos los tipos de ambición son iguales.

No es lo mismo desear la paz mundial que querer alimentarte únicamente a base de postres y no engordar.

Podemos clasificar los distintos tipos de deseos que puede tener el ser humano. Y una de estas categorizaciones nos la da Robert Fisher en El Caballero de la armadura oxidada:

La ambición que procede de la mente te puede servir para conseguir bonitos castillos y buenos caballos. Sin embargo, solo la ambición que proviene del corazón puede darte, además, la felicidad.

En este fantástico libro, que no debería existir ser humano que no lo haya leído, se nos dan dos tipos de ambición:

  • Ambición de la mente. Es la que nos mueve a conseguir mejorar nuestro estilo de vida, nuestro poder, nuestro orgullo. Nuestro, nuestro, nuestro. La que se centra en lo material, en lo terrenal, en lo superficial… Sí. Suena horrible así leído, pero no conozco a nadie que no se mueva al menos en parte por dinero, estatus social o reputación. Yo el primero.
  • Ambición del corazón. Es cuando deseamos aquello que busca el bien propio o el de los demás. Y por bien propio no me refiero a tener una villa en Miami Beach para desahogar mejor tus penas, que ya te veo frotándote las manos. Me refiero a querer lo imprescindible, y relegar al resto a lo que es: secundario. Centrarnos en la familia, en la amistad, en la autoestima y la aceptación de uno mismo… Todas esas cosas que, dicen, te convierten en una persona feliz de verdad.

Y ahora, sabiendo de estos dos tipos, podemos hablar sobre la ambición de los personajes de la obra de Hayao Miyazaki.

Chihiro: ambiciosa como pocas

Protagonista de El viaje de Chihiro

Estoy seguro de que nadie definiría a Chihiro como ambiciosa. Y es que siempre pensamos en ambición como el deseo chungo de acumular riqueza o poder, la ambición de la mente.

Pero ahora que sabes lo que es la ambición del corazón, quizá quieras replanteártelo.

Chihiro es una niña caprichosa que, desde el principio, nos muestra una faceta egocéntrica y asustadiza. No para de quejarse en el coche por la mudanza, en el parque temático pide una y otra vez que vuelvan, se enfada y no quiere comer nada… Incluso cuando sus padres se han transformado en cerdos, su primer impulso es huir de allí dejando todo (y a todos) atrás.

Pero entonces se encuentra con que el riachuelo se ha transformado en un mar y no puede volver. Y es ahí, tras una oportuna intervención de Haku, cuando Chihiro toma la determinación de ayudar a sus padres a toda costa.

En ese momento, Chihiro sale de su egocentrismo infantil —Piaget estaría orgulloso— y empieza a preocuparse por las necesidades de los demás. Antes incluso que por las suyas.

Y con esto, sin pretenderlo, cambia el mundo que la rodea para siempre.

O mejor dicho: cambia a quienes la rodean.

Kamaji y Lin

Personajes de Spirited Away

Antes de conocer a Chihiro

Kamaji y Lin son dos prisioneros. Él lo menciona al presentarse como «esclavo de las calderas», y ella lo dice textualmente cuando confiesa que lo único que quiere es escapar de allí.

Ambos son una representación de los trabajadores de la Casa de Baños: individuos que no recuerdan sus nombres y que, por lo tanto, no pueden escapar de Yubaba. Sin embargo, trabajan duro para ser libres algún día.

¡Pero del modo equivocado!

En un primer momento, tanto Kamaji como Lin se muestran distantes y tensos con Chihiro. Y podemos suponer que ese es su comportamiento habitual con el resto de miembros de la casa de baños. Incluso entre ellos no se ayudan a menos que consigan algo a cambio (recordemos que Lin le dice a Kamaji que se acueste cuando este le pide que lleve a la niña ante Yubaba).

Después de conocer a Chihiro

Kamaji, que al principio no quiere saber nada de nadie, termina mintiendo por Chihiro (diciendo que es su nieta) y dándole a Lin un tritón asado, algo muy valioso en ese mundo para que la ayude.

Esta nueva dimensión más altruista de Kamaji se sigue desarrollando hasta completar acciones más puras como cuidar de Haku durante su convalecencia o regalar a Chihiro los míticos tickets del tren.

Con Lin pasa algo semejante. De borde y condescendiente pasa a amable y protectora. Lin cuida de Chihiro, es comprensiva cuando se pone mala, le da comida, la lleva navegando hasta la estación en ese mortero gigante…

Dos ejemplos similares de personas individualistas que, poco a poco, van saliendo de sí mismos y pensando más en otros. Y ambos, a raíz de conocer a Chihiro.

Haku

Nigihayami Kohaku Nushi

En este caso, no tiene sentido hablar de cómo era Haku antes de conocer a Chihiro. Sobre todo, porque la conoce desde que ella era una niña.

Sin embargo, sí que podemos hablar de cómo es Haku con ella y cómo es con los demás.

Con los demás

Haku es autoritario, directo y seco. Se dice de él que es implacable, y que es una suerte que no existan dos como él.

Vamos, que no es Mister Simpatía.

Se menciona, además, que Haku es capaz de hacer cosas malas por la influencia de Yubaba. Y para ser sincero, el dragón no muestra en ninguna escena el más mínimo remordimiento o duda.

Al menos hasta que…

(Re)conoce a Chihiro

Haku es un rancio con todo el mundo. Con todos, excepto con Chihiro.

¿Y por qué con Chihiro no? Pues porque la recuerda. Porque sabe que forma parte de su pasado, aunque no se acuerde de lo que ocurrió exactamente.

Ay, cómo me gusta esto que viene ahora.

¿Recuerdas cuando Haku le dice a Chihiro que hace tiempo que no se acuerda de su propio nombre pero que, curiosamente, recuerda el de ella?

Yubaba te esclaviza robándote el nombre y la identidad, transformándote así en un ser individualista, seco, distante… El modo en que se comportan todos los empleados dentro de la Casa de Baños. Por eso Haku no recuerda su nombre, porque acepta perder su identidad y sus recuerdos a cambio del poder de la magia, de ver satisfecha su ambición de la mente, y se transforma en el tirano que sabemos que es en su faceta de aprendiz de Yubaba.

Pero Haku es capaz de recordar una cosa de su pasado. Una sola.

El nombre de Chihiro.

Haku salva a Chihiro de morir ahogada cuando es una niña. Un acto totalmente altruista, uno que podemos decir que nace de la ambición de su corazón. Por eso es capaz de recordarla. Haku pierde la memoria de todas las acciones que realizó en su vida, excepto aquella que hizo por pura generosidad.

De hecho, y aunque el dragón ayuda a Chihiro a lo largo de toda la película, tiene un momento álgido de altruismo que es clave: cuando le ofrece a Yubaba traer a Bebé a cambio de que la libere a ella y a sus padres. La bruja acepta, asegurándole que lo va a hacer pedazos cuando eso haya ocurrido. Pero aun así él no duda.

En ese momento, Haku está renunciando a su ambición individualista (mente) de forma permanente y poniendo por delante las necesidades de los demás (corazón).

Y es entonces, en la siguiente escena, cuando él está listo para recordar quién es.

Qué maravilla, por favor.

Sophie, de El castillo ambulante de Studio Ghibli

¡Que me dejes, que no estoy llorando!

Zeniba

Zeniba, personaje creado por Hayao Miyazaki

¿Cómo es ella antes de la visita de Chihiro?

Lo que sabemos de ella lo sabemos por las palabras de Kamaji («Es una bruja temible») y por la brevísima aparición a partir del monigote de papel (en la que amenaza a Chihiro con arrancarle la boca).

Vaya, un encanto de señora.

La visita de Chihiro

Pero entonces, Chihiro llega a su casa.

Una casita confortable, con té y pastas, una hoguera, una anciana que cose y que permite que la llamen abuelita, que perdona a Haku con comprensión y afecto cuando este le pide perdón…

¿Alguien me explica dónde está esa bruja temible?

Parece que la abnegación de Chihiro destierra ese lado oscuro de Zeniba, por lo que el espectador nunca llega a verlo realmente. A mí me gusta pensar que Yubaba y Zeniba, descritas por esta última como dos caras de una misma moneda, son una representación de los dos tipos de ambición.

Sí, hay que admitir que me vino genial que los tipos de ambición fueran dos. Y estas hermanas brujas, también.

Sin cara / Kaonashi: la tentación de Chihiro

Kaonashi de El viaje de Chihiro

El Kaonashi es el personaje más enigmático de la película.

Aparece al principio siempre alrededor de Chihiro. La ayuda a conseguir una tarjeta, y parece que busca su compañía (¿es otra alma errante buscando la manera de recuperar su identidad?). Y para conseguir su atención, le intenta dar decenas de tarjetas más.

Pero ella las rechaza.

¿Por qué?

Porque solo necesita una.

Esto es importante.

El Sin Cara es una representación, una metáfora en sí mismo, de la ambición humana. Engorda y crece más cuanto más tiene, cuanta más atención recibe, cuando consigue que las personas con las que se cruza se dejen llevar por su ambición de la mente.

Por eso soborna a Chihiro en distintas ocasiones, porque ella es la ambición del corazón.

La primera vez es con las tarjetas de baño. Y ella solo acepta la que necesita (que no es ni siquiera para ella).

Después de que Chihiro salve al dios del río, los empleados se abalanzan sobre el oro que deja en el suelo. En ese momento, el Sin Cara aparece en una esquina, observando, y se mira la mano, como en un primer intento de crear eso que la gente tanto ansía.

Y aunque Sen es la única que no le pide nada, es a ella a quien le ofrece una montaña de oro de agarrarse los machos.

Y ella lo rechaza otra vez.

¿Por qué?

De nuevo: porque no lo necesita. Solo quiere salvar a Haku.

La escena clave es cuando Yubaba obliga a Chihiro a ir a ver al Sin Cara para sacarle dinero. Y él se lo ofrece. Más aún, le pregunta que qué es lo que más desea, pero ella responde que no puede ayudarla con lo que quiere.

Y ojo en este momento.

Porque ella, en un acto de infinito altruismo, le ofrece el pastel que tenía guardado para sus padres y que pensaba que podía salvarles. Y se lo da a él, que no es bueno, ni es su amigo. Pero Chihiro descubre que lo necesita, así que se lo da. Ambición del corazón en su máximo exponente.

Y ¿qué ocurre en ese preciso instante? Que el Sin Cara, que engorda con lo material (comida, dinero) y se alimenta de la ambición personal de otros, empieza a desinflarse. Y de una forma un tanto asquerosa, por cierto.

Después de vomitar a la gente y de sacar de su interior la suciedad que había acumulado sigue a Chihiro y se vuelve bueno de nuevo.

Porque como dice ella: «solo es malo en la Casa de Baños».

Como Haku. Y Zeniba. Y Boo (bebé). Y todos los demás.

Que cuanto más se alejan de la Casa de Baños (y más se acercan a Chihiro), más buenos se vuelven.

El motor del cambio en El viaje de Chihiro

Susuwatari de Studio Ghibli

Incluso los Susuwatari, individualistas y obedientes, se enfrentan a Kamaji para defender a Chihiro y le cogen un cariño especial. ¿Cuándo ocurre esto? Exacto, después de que ella haya ayudado desinteresadamente a uno de ellos.

Y es que, si te has fijado hasta ahora, todos los personajes antes citados eran malos (o al menos, egoístas e indiferentes) dentro de la Casa de Baños.

Es Chihiro, con su ambición pura, la que se convierte en el motor del cambio; la figura que impulsa una alteración en la dinámica de las personas que se cruzan en su camino.

Y así es como Miyazaki nos narra este precioso cuento sobre la identidad.

Casi todos los personajes de El viaje de Chihiro van buscando quiénes son. Y como no lo saben, son esclavos. Sin embargo, avanzan en su búsqueda cuando Chihiro inspira en ellos acciones que van más allá de sus deseos egoístas.

Es ayudando a otros como descubren quiénes son de verdad.

Y quizá eso es lo que Miyazaki quería sugerir con esta historia: que la identidad se define por la manera en la que tratamos a los demás, por el tipo de ambición que dejamos que guíe nuestro camino.

A lo mejor, la próxima vez que veas la película lo harás leyendo en clave de la ambición de sus personajes.

O quizá no.

Pero por eso dicen que cuando ves una película (o lees un libro, o admiras un cuadro…) deja de ser de su autor o autora, y pasa a ser de quien la interpreta. Y hay tantas interpretaciones como personas interpretando.

Conclusión

¿Quieres saber cuál es mi interpretación de la película?

A mí, El viaje de Chihiro me enseñó que había que darse a los demás, luchar por los demás, con las virtudes y los defectos que cada uno pueda tener.

Y que cuando lo haces, consigues cosas maravillosas.

Esta historia me transmitió la importancia de trabajar duro para no ver el mundo con la ambición de la mente.

Significa comprender que el motor del cambio del mundo es la ambición del corazón.

Porque ninguna de las cosas que ocurren se olvidan jamás, aunque no las podamos recordar. Pero son las que hacemos por los demás las que nos dicen verdaderamente quiénes somos, las que impiden que nos roben nuestra identidad. Que, hablando de identidad, te dejo por aquí uno de los análisis que me parecen más interesantes y que profundizan más en el significado de esta película, este vídeo del canal El ojo vago. Interesantísimo.

Y, si te gustó esta película, o si te ha gustado este artículo —ojalá que sí— me encantaría que me contaras en los comentarios lo que te apetezca.

Espero verte por aquí pronto de nuevo.

¡Nos leemos!

Banner del libro Yo, la heredera de Álvaro Paris, novela de fantasía y conspiración palaciega

32 Comentarios

  1. Miriam

    He visto la película unas mil veces y cuando era pequeña no veía nada más allá de una simple película de animación. Al verla el sábado después de bastante tiempo si es verdad que me fije en lo que explicas de la ambición y sobre todo en la escena del sin cara.

    Responder
    • Álvaro Paris

      Muchas gracias por comentar, Miriam.

      A mí me pasaba igual. Creo que cuando eres niño/a no aprecias la profundidad de esta película. Historias como estas juegan con eso: las pasas desapercibidas un tiempo, te gustan y a otra cosa, hasta que un día te das cuenta de que dejaron un poso increíble dentro de ti. Y, ese día que te das cuenta, las amas.

      Espero que te haya servido para profundizar en el significado de esta obra maestra. ¡Gracias por pasarte!

      Responder
  2. Annya

    Qué análisis más maravilloso!! Sí sí. Me encanta esa película y claro que vi muchas cosas en ella, pero nunca había caído en ese punto de vista. Qué maravilla! Una cosa sí tienes mucha razón, jamás la volveré a ver como antes. 10/10 Desde luego te has tomado tu tiempo

    Responder
    • Álvaro Paris

      Buenas, Annya. Muchísimas gracias por tus palabras.

      Leer comentarios como este solo pueden ponerme una sonrisa en la cara. Es maravilloso que te haya sido útil, entretenido, o ambas cosas. Y lo es porque El viaje de Chihiro no merece menos que mi 100% a la hora de reflexionar sobre ella.

      Puede que más adelante caigan otras reflexiones un poco más ligeras, como qué es exactamente el Sin Cara (o al menos qué se sabe de él, unido a la explicación de la metáfora de la ambición que se menciona en este artículo) o el significado de detalles como los distintos trenes que aparecen.

      Espero que podamos charlar sobre Ghibli pronto. ¡Muchas gracias por visitar mi blog y comentar!

      Responder
  3. Kike

    Nunca había leído una review de esta película tan completa ni escrita con tan buen gusto. Ha sido como volverla a ver. Gracias por ayudarnos a redescubrir obras maestras como esta.

    Responder
    • Álvaro Paris

      ¡Muchísimas gracias, Kike!

      La verdad es que es todo un piropo, pues sé de buena tinta que hay análisis y críticas escritas por gente muy experta por ahí. Me alegro infinito de que hayas redescubierto esta historia un poco gracias a este artículo.

      Gracias por tu comentario y por tu visita. ¡Un abrazo!

      Responder
  4. Luz

    Me atrapó el artículo por tu manera de narrar. Excelente conclusión y ahora que lo leí me gustó más la película.

    Responder
    • Álvaro Paris

      Muchísimas gracias, Luz. No sabes lo feliz que me hace que lo hayas disfrutado. Ya sabes que este blog es tu casa siempre que quieras. Un saludo

      Responder
  5. Adriana

    En general, la película de Chihiro se me hacía una narrativa sin mucho sentido, pero ahora que leo el análisis que ha escrito, considero que es la primera vez que le encuentro un sentido a la película que intentaba buscarle desde hace bastante tiempo.

    Un análisis bastante interesante, y que definitivamente ha cambiado mi forma de ver la película. No me queda más que decir que es excelente.

    Responder
    • Álvaro Paris

      Muchísimas gracias, Adriana. Es cierto que se puede hacer extraña, pues tiene un ritmo diferente a lo que solemos ver (como pasa a menudo con Hayao Miyazaki).

      Me alegro muchísimo de que esté humilde análisis te haya ayudado a ver la peli de otra forma.

      Un saludo

      Responder
  6. Stephanie Cristina Gomez

    Es muy buena reflexión la tuya. Me encantó escuchar tu forma de pensar. Ahora voy a ver la película otra vez con un pensamiento muy diferente! Desde los Estados Unidos en Indiana, Stephanie

    Responder
    • Álvaro Paris

      Muchísimas gracias, Stephanie. Es un placer poder compartir con otros nuestras opiniones, ¡aunque estén tan lejos como lo estamos tú y yo!

      Un saludo

      Responder
  7. Alejandra

    ¡Hola!,
    tiene años que veo películas de Estudio Giblhi, espero que se escriba así, y siempre me invade la duda de si interpreto bien o mal los mensajes que envían y claro, es por eso que estoy aquí, leyendo tu blog, y te voy a ser sincera, estaba completamente perdida, no tenía idea de lo que en realidad significa la película, en verdad me encanta e impacta la forma en que críticas y analizas la película.

    Y a mi parecer, tienes mucha razón.
    Te agradezco por hacerlo, porque El viaje de Chihiro es una película increíble, con dibujos hermosos y nada común a lo que se realiza en México o es más convencional.

    Te agradezco sinceramente esta crítica y espero sigas teniendo mucho éxito en lo que haces.

    Saludos desde Puebla, México.

    Responder
    • Álvaro Paris

      Muy buenas, Alejandra. Te agradezco muchísimo tu comentario, y me hace muy feliz que esto te haya ayudado aunque sea un poquito a profundizar en esta maravilla de película.

      ¡Un saludo!

      Responder
  8. Pamela Quintal

    Me encantó! Muy buen análisis que no había pensado 🙂

    Responder
    • Álvaro Paris

      Muchísimas gracias, Pamela. Me alegro mucho de que te haya gustado.

      ¡Gracias por pasarte por aquí!

      Responder
  9. Leslie

    El viaje de chihiro es mi segunda película preferida del estudio (seguida de la princesa mononoke, que tiene una estructura un tanto similar). El análisis me ha encantado, ha logrado verdaderamente que cambie mi visión sobre la película y me sumerja dentro de ella. He conseguido distinguir entre ambas ambiciones a la par que veía la cinta. Muchas gracias por compartir tu punto de vista de esta obra de arte.

    Responder
    • Álvaro Paris

      Muchas gracias a ti por leer mi humilde enfoque con tanto cariño y además, animarte a comentar. Es el resultado de años reflexionando sobre la película, y es un placer descubrir que otras personas la verán ahora fijándose en esos significados que podemos pasar por alto en los primeros visionados. Un saludo

      Responder
      • Paula

        Tu reflexión es aterrizada, clara y precisa, muchas veces dejamos pasar detalles que son claves para entender una realidad social, que más allá de la animación, los colores y la música, el director quiere sumergirnos en esa búsqueda de esa identidad y su tipo de ambición. Y aún cuando es una película del 2001, no deja de calar en esa ambición mental, que al final del día no nos deja avanzar por pensar solo en nuestros propios intereses.

        Por casualidad encontré este artículo y debo reconocer que me encantó de principio a fin, porque está película la he visto muchas veces, y siempre termino por aprender cosas nuevas de ella. Gracias por hacer una hermosa interpretación de una película que será una de mis favoritas siempre, y que se que muchos cuando la vimos por primera vez, nos marco de alguna manera. Saludos desde Colombia.

        Responder
        • Álvaro Paris

          Gracias a ti, Paula, por leer el artículo con tanto cariño y ganas de reflexionar. Llevas toda la razón: El viaje de Chihiro fue un antes y un después para muchos de nosotros, y es una película con 20 años que podría hacerse hoy mismo, porque no ha envejecido nada desde que salió. Un clásico del cine hecho clásico a los pocos años de estrenarse, qué raro es que esto ocurra.

          Gracias de nuevo por pasarte a comentar. Un saludo

          Responder
  10. OLGA

    Despues de muchos años queriendo verla, la encontré este fin de semana y me animé a verla. Es verdad que me trastocó el principio de la peli (no me saco de la cabeza la escena en la que el padre, convertido en cerdo, es abofeteado), me pareció muy salvaje, loco… me recordó Alicia en el país de las maravillas. Pero a eso de la mitad de la peli cambia el tono (a mi parecer) y al terminarla me quedé pensando «aquí hay cosas que entender» y me puse a buscar por internet. Navegando, he encontrado este artículo. Me quito el sombrero. Me ha gustado mucho lo que has dicho y he leído comprendiendo al mismo tiempo que recordando la película. Ahora parece que «eso que estaba ahí» tiene mas sentido y sin duda me gusta mucho más. Gracias por tus comentarios, por narrarlo de ese modo tan comprensible y por compartir tu opinión.

    Responder
    • Álvaro Paris

      Gracias a ti, Olga. Es un honor que haya gente sacando algo útil de mi humilde reflexión de esta película. Estoy muy de acuerdo con que esa primera parte es algo… incómoda. Genera, efectivamente, una sensación muy parecida a Alicia en el País de las Maravillas (de hecho, esta obra es una reinterpretación del cuento de Carroll por parte de Miyazaki, al menos, en parte). Ese túnel que es un poco la madriguera del conejo lleva a Chihiro a vivir una experiencia que la forzará a madurar, pero la magia de esta película es que en su proceso haga mejores a aquellos con los que se cruza. Para mí, una película insuperable dentro de la historia de la animación.

      Gracias de nuevo por pasarte a leer, pero también por comentar. Un saludo

      Responder
  11. Claude Robichaux

    Buenas. La verdad es que yo manejaba una teoría muy parecida; Chihiro hace mejores y más completos a todos los que la rodean. Eso sí, yo nunca lo hubiese explicado como has hecho tú. Estupendo análisis, de los mejores que he leído acerca de esta pieza cumbre de la animación. Es perfectamente plausible lo que cuentas, no creo que diste mucho de la intención original de Miyazaki.

    Es una película con el reconocible sello Ghibli, pero también está trufada de referentes occidentales. Además de «Alicia en al país de las maravillas» y «El mago de Oz», no hay que olvidar tampoco ese inicio que remite a «Pinocho», con los padres convertidos en cerdos en un lugar lúdico y tentador. Yubaba sería El Cochero. Qué demonios, los primeros espíritus negros y con ojitos blancos que aparecen en la ciudad cuando oscurece, me recuerdan a los inquietantes esbirros de aquél en Pleasure Island de la peli de Disney.

    Como suele suceder con las buenas películas, «El viaje de Chihiro» tiene numerosas interpretaciones. Una de las más famosas es que es una metáfora de la prostitución, algo que el propio Miyazaki nunca ha negado del todo. Desde luego, si se observa desde este punto de vista, la historia gana en sordidez: Yubaba sería una vulgar madame (tiene toda la pinta), Sin Cara un mirón pedófilo, el Dios grandullón y con taparrabos que sube con Chihiro en el ascensor… ejem, ejem. ¿Qué opinas sobre esta oscura teoría?

    Un afectuoso saludo. Ha sido un placer, de verdad.

    Responder
    • Álvaro Paris

      Muy buenas, Claude. Lo primero, me alegro muchísimo de que hayas disfrutado del análisis y muchísimas gracias por comentar.

      Cierto es que Miyazaki, al haber estado en ese club de lectura durante la universidad que le instó a leer sobre todo a autores del fantástico occidental, tiene una sensibilidad hacia nuestra perspectiva del mundo que lo hace perfecto para conectar Japón con Occidente, como si fuera el mismo Haku llevando a Chihiro (nosotros) de un mundo que conoce a uno que le es extraño, sin dejar de hacer de guía.

      Es bien conocido que Miyazaki no planifica demasiado sus películas, por lo que, aunque en ocasiones pierden en eficiencia, ganan en naturalidad. En ese sentido, no sé hasta qué punto Miyazaki plantea estas metáforas de forma consciente, o si simplemente muestra el mundo que conoce. Un buen ejemplo de esto es la escena del dios del río (él mismo limpió un río en su juventud, y sacaron una bicicleta entera entre toda la basura) o el bombardeo de El Castillo Ambulante (que vivió al tener que huir de su ciudad con tan solo 3 años).

      Sabiendo esto, y con respecto a la teoría de la prostitución, es cierto que nunca la ha negado del todo (creo que le halaga que sus películas se puedan enmarcar en cuestiones más adultas, puesto que ha afirmado varias veces que no hay que dulcificar la realidad a los niños, tanto es así que sus películas suelen contener enfermedad, muerte, desamor… y no por ello dejan de tener esa mirada esperanzadora). Pero en mi humilde opinión, que no soy ningún experto ni en Ghibli ni mucho menos en el modo de vida japonesa, no creo que esa teoría sea cierta. Personalmente, creo que Miyazaki cuenta una historia que a Chihiro le está ocurriendo de verdad, tal y lo que estamos viendo, y que eso le supone un viaje personal que aunque pueda parecerle onírico con el paso del tiempo, permanecerá con ella para siempre, aunque solo sea en el modo en el que ella ha crecido con la aventura. Para mí, lo que más apoya esta teoría (y más descuadra la de la prostitución) es ese pequeño y maravilloso detalle final del coletero. Brilla en el momento justo en el que ella parece dudar haber vivido lo que ha vivido, como para decirle a ella (y al espectador), que no hemos visto una mera alucinación como sí ocurre en Alicia en el País de las Maravillas. Eso sí, es cierto que aprecio algunos matices que creo que dejan abierta, de una forma vaga, pero abierta al fin y al cabo, esta posibilidad (como las tareas asignadas para atender a los huéspedes, muy marcadas por el rol de género), pero creo que Miyazaki aquí solo refleja el funcionamiento de la sociedad en la que se ha criado.

      En fin, que es hablar de Chihiro, Ghibli y Miyazaki y me enrollo. Quería agradecerte tu comentario, entre otras cosas, porque pienso que es buena idea escribir un artículo específico desarrollando bien y con ejemplos el por qué creo que esta teoría, aunque imaginativa y muy consistente, no casa bien con todos los elementos de la película.

      ¡Muchas gracias, una vez más, por tomarte el tiempo de pasarte a comentar!

      Responder
  12. María

    Hermoso análisis Gracias por sumar esta perspectiva tan profunda y clara ❤️✨

    Responder
    • Álvaro Paris

      Muchísimas gracias, María. Me alegro mucho de que te guste.

      Responder
  13. Priscilla Vázquez

    Hola, muchas gracias por la interpretación que le diste a esta película, y me encantó que mencionas dos tipos de ambiciones, no lo había visto así, sólo veía la ambición como «mala», del lado «materialista», ayer 11 de enero 2026, vi la película con mi hija de 8 años, nos encantó! Dimos con la película por casualidad, y ha sido lo mejor que pudimos ver juntas madre e hija, incluso mi hija me dijo: «Qué bonita película, trae muchos mensajes», casi lloramos en algunas escenas en donde se plasma el amor más puro, algunas otras interpretaciones que yo le expliqué a mi hija y que aquí comparto, fue que Chihiro actuó de manera desinteresada con el dios del río, e incluso se preocupó por él porque tenía una espina, a Chihiro no le importaba la apariencia de él, ella sólo quería ayudarlo… y la recompensa fue enorme, que es lo que pasa cuando actuamos de manera genuina.
    En conclusion, nos encantó la película!

    Responder
    • Álvaro Paris

      Como me alegro de que la disfrutarás así con tu hija! Y me alegro de que mi análisis de significado te haya gustado y ayudado a profundizar un poquito en ella. Un saludo!

      Responder
  14. Gerardking

    Acertadísima reflexión sobre la película, no sabría interpretarla si tu analisis!! Y he leído El caballero de la armadura oxidada, y todo cocuerda con tu análisis!! Enhorabuena y muchas gracias!!

    Responder
    • Álvaro Paris

      Muchísimas gracias, Gerardo. ¡Qué alegría que te haya ayudado a interpretarla! Un saludo

      Responder
  15. Lluneta

    Acabo de leerte y tras ello, en este preciso instante ver con claridad desde el corazón,cual va a ser mi segundo tatuaje. Gracias

    Responder
    • Álvaro Paris

      ¡Qué feliz me hace eso! Muchísimas gracias por haber leído el artículo y por contarme lo del tatuaje. ¡Espero que quede genial!

      Responder

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *