Spirited Away y su significado oculto

El viaje de Chihiro: un significado oculto que no conocías

El viaje de Chihiro es una película mágica. De principio a fin.

Su lista de logros es interminable: nombrada la cuarta mejor película de lo que llevamos de siglo por la BBC, en el top 50 de múltiples portales de todo lo que se ha rodado en la historia, ganadora del Óscar a la mejor película de animación, del Oso de Oro, un brutal 8.1 en filmaffinity… De hecho, ocupa un envidiable primer puesto en mi top de mejores películas de Studio Ghibli.

Con semejante palmarés, no es extraño que circulen por la red montones de análisis, explicaciones y teorías que profundizan en su significado. Y después de haber visto cientos de ellos, hay algo en lo que todos estamos de acuerdo: esta es una película que trata sobre la identidad.

Sin embargo, hay preguntas que no están tan claras: ¿cómo llega a construirse la identidad? ¿Cuál es el elemento más influyente en nuestra esencia como seres humanos? ¿Cuáles de nuestras decisiones afectan más profundamente a nuestro entorno?

La respuesta a todas esas preguntas es la misma: la ambición. Es la naturaleza de nuestros deseos lo que nos dice quiénes somos. El viaje de Chihiro trata de la identidad, por supuesto, pero Miyazaki usa la narración para colocar a la ambición como elemento que más esculpe nuestra identidad.

Puede que empieces a ver a qué me refiero, o puede que estés alzando una ceja y haciendo una mueca. Genial en ambos casos. Me encanta el escepticismo.

Aviso, por si acaso: doy por hecho que si estás aquí es porque ya has visto esta película o que, al menos, no te importa comerte spoilers del tamaño del cometa Halley.

Porque los hay.

Sí. De ese tamaño.

Voy a contarte una reflexión que llevo madurando en mi cabeza más de ocho años.

Y creo que puede hacer que jamás vuelvas a ver la película de la misma forma.

Si al final de este artículo no he conseguido cambiar tu percepción sobre la película, puedes clamar al cielo en los comentarios o escribirme un correo pidiéndome que te devuelva tu tiempo. (Álvaro no se hace responsable del uso del tiempo de los visitantes en su blog. Los damnificados pueden reclamar en el Departamento de Agravios Temporales del Ministerio de Magia una devolución total o parcial de sus minutos perdidos, siempre y cuando no precisen del uso de un giratiempo).

Pero si cuando termines crees que ya no vas a volver a ver El viaje de Chihiro de la misma forma, te pido que también uses los comentarios o el correo para decírmelo, si te apetece. Me encantará charlar contigo.

Abrochémonos los cinturones. Y recuerda: es la sexta parada, pero solo hay tren de ida.

¿Qué es la ambición?

Yubaba, de Spirited Away

Los personajes de una historia son uno de sus elementos más importantes.

Y dichos personajes nunca serán lo bastante interesantes ni complejos si no desean con todo su corazón, si no quieren algo y luchan por conseguirlo, ya sea para sí mismos o para los demás.

Frodo quiere destruir el anillo.

Luke Skywalker quiere derrotar al lado oscuro.

Silvestre quiere comerse a Piolín.

Bueno, creo que me entiendes ya.

El caso es que una historia no funcionará si no nos cuenta del modo correcto acerca de la ambición de sus personajes. Y El viaje de Chihiro no solo hace eso. No habla únicamente de la ambición concreta de sus actores. Sino que habla al mismo tiempo de la ambición humana en general.

La ambición es lo que se quiere, lo que se busca, el deseo que quiere realizarse. Es algo que orienta tus acciones y tu motivación.

Tipos de ambición

Sin embargo, no todos los tipos de ambición son iguales.

No es lo mismo desear la paz mundial que querer alimentarte únicamente a base de postres y no engordar.

Podemos clasificar los distintos tipos de deseos que puede tener el ser humano. Y una de estas categorizaciones nos la da Robert Fisher en El Caballero de la armadura oxidada:

La ambición que procede de la mente te puede servir para conseguir bonitos castillos y buenos caballos. Sin embargo, solo la ambición que proviene del corazón puede darte, además, la felicidad.

En este fantástico libro, que no debería existir ser humano que no lo haya leído, se nos dan dos tipos de ambición:

  • Ambición de la mente. Es la que nos mueve a conseguir mejorar nuestro estilo de vida, nuestro poder, nuestro orgullo. Nuestro, nuestro, nuestro. La que se centra en lo material, en lo terrenal, en lo superficial… Sí. Suena horrible así leído, pero no conozco a nadie que no se mueva al menos en parte por dinero, estatus social o reputación. Yo el primero.
  • Ambición del corazón. Es cuando deseamos aquello que busca el bien propio o el de los demás. Y por bien propio no me refiero a tener una villa en Miami Beach para desahogar mejor tus penas, que ya te veo frotándote las manos. Me refiero a querer lo imprescindible, y relegar al resto a lo que es: secundario. Centrarnos en la familia, en la amistad, en la autoestima y la aceptación de uno mismo… Todas esas cosas que, dicen, te convierten en una persona feliz de verdad.

Y ahora, sabiendo de estos dos tipos, podemos hablar sobre la ambición de los personajes de la obra de Hayao Miyazaki.

Chihiro: ambiciosa como pocas

Protagonista de El viaje de Chihiro

Estoy seguro de que nadie definiría a Chihiro como ambiciosa. Y es que siempre pensamos en ambición como el deseo chungo de acumular riqueza o poder, la ambición de la mente.

Pero ahora que sabes lo que es la ambición del corazón, quizá quieras replanteártelo.

Chihiro es una niña caprichosa que, desde el principio, nos muestra una faceta egocéntrica y asustadiza. No para de quejarse en el coche por la mudanza, en el parque temático pide una y otra vez que vuelvan, se enfada y no quiere comer nada… Incluso cuando sus padres se han transformado en cerdos, su primer impulso es huir de allí dejando todo (y a todos) atrás.

Pero entonces se encuentra con que el riachuelo se ha transformado en un mar y no puede volver. Y es ahí, tras una oportuna intervención de Haku, cuando Chihiro toma la determinación de ayudar a sus padres a toda costa.

En ese momento, Chihiro sale de su egocentrismo infantil —Piaget estaría orgulloso— y empieza a preocuparse por las necesidades de los demás. Antes incluso que por las suyas.

Y con esto, sin pretenderlo, cambia el mundo que la rodea para siempre.

O mejor dicho: cambia a quienes la rodean.

Kamaji y Lin

Personajes de Spirited Away

Antes de conocer a Chihiro

Kamaji y Lin son dos prisioneros. Él lo menciona al presentarse como «esclavo de las calderas», y ella lo dice textualmente cuando confiesa que lo único que quiere es escapar de allí.

Ambos son una representación de los trabajadores de la Casa de Baños: individuos que no recuerdan sus nombres y que, por lo tanto, no pueden escapar de Yubaba. Sin embargo, trabajan duro para ser libres algún día.

¡Pero del modo equivocado!

En un primer momento, tanto Kamaji como Lin se muestran distantes y tensos con Chihiro. Y podemos suponer que ese es su comportamiento habitual con el resto de miembros de la casa de baños. Incluso entre ellos no se ayudan a menos que consigan algo a cambio (recordemos que Lin le dice a Kamaji que se acueste cuando este le pide que lleve a la niña ante Yubaba).

Después de conocer a Chihiro

Kamaji, que al principio no quiere saber nada de nadie, termina mintiendo por Chihiro (diciendo que es su nieta) y dándole a Lin un tritón asado, algo muy valioso en ese mundo para que la ayude.

Esta nueva dimensión más altruista de Kamaji se sigue desarrollando hasta completar acciones más puras como cuidar de Haku durante su convalecencia o regalar a Chihiro los míticos tickets del tren.

Con Lin pasa algo semejante. De borde y condescendiente pasa a amable y protectora. Lin cuida de Chihiro, es comprensiva cuando se pone mala, le da comida, la lleva navegando hasta la estación en ese mortero gigante…

Dos ejemplos similares de personas individualistas que, poco a poco, van saliendo de sí mismos y pensando más en otros. Y ambos, a raíz de conocer a Chihiro.

Haku

Nigihayami Kohaku Nushi

En este caso, no tiene sentido hablar de cómo era Haku antes de conocer a Chihiro. Sobre todo, porque la conoce desde que ella era una niña.

Sin embargo, sí que podemos hablar de cómo es Haku con ella y cómo es con los demás.

Con los demás

Haku es autoritario, directo y seco. Se dice de él que es implacable, y que es una suerte que no existan dos como él.

Vamos, que no es Mister Simpatía.

Se menciona, además, que Haku es capaz de hacer cosas malas por la influencia de Yubaba. Y para ser sincero, el dragón no muestra en ninguna escena el más mínimo remordimiento o duda.

Al menos hasta que…

(Re)conoce a Chihiro

Haku es un rancio con todo el mundo. Con todos, excepto con Chihiro.

¿Y por qué con Chihiro no? Pues porque la recuerda. Porque sabe que forma parte de su pasado, aunque no se acuerde de lo que ocurrió exactamente.

Ay, cómo me gusta esto que viene ahora.

¿Recuerdas cuando Haku le dice a Chihiro que hace tiempo que no se acuerda de su propio nombre pero que, curiosamente, recuerda el de ella?

Yubaba te esclaviza robándote el nombre y la identidad, transformándote así en un ser individualista, seco, distante… El modo en que se comportan todos los empleados dentro de la Casa de Baños. Por eso Haku no recuerda su nombre, porque acepta perder su identidad y sus recuerdos a cambio del poder de la magia, de ver satisfecha su ambición de la mente, y se transforma en el tirano que sabemos que es en su faceta de aprendiz de Yubaba.

Pero Haku es capaz de recordar una cosa de su pasado. Una sola.

El nombre de Chihiro.

Haku salva a Chihiro de morir ahogada cuando es una niña. Un acto totalmente altruista, uno que podemos decir que nace de la ambición de su corazón. Por eso es capaz de recordarla. Haku pierde la memoria de todas las acciones que realizó en su vida, excepto aquella que hizo por pura generosidad.

De hecho, y aunque el dragón ayuda a Chihiro a lo largo de toda la película, tiene un momento álgido de altruismo que es clave: cuando le ofrece a Yubaba traer a Bebé a cambio de que la libere a ella y a sus padres. La bruja acepta, asegurándole que lo va a hacer pedazos cuando eso haya ocurrido. Pero aun así él no duda.

En ese momento, Haku está renunciando a su ambición individualista (mente) de forma permanente y poniendo por delante las necesidades de los demás (corazón).

Y es entonces, en la siguiente escena, cuando él está listo para recordar quién es.

Qué maravilla, por favor.

Sophie, de El castillo ambulante de Studio Ghibli
¡Que me dejes, que no estoy llorando!

Zeniba

Zeniba, personaje creado por Hayao Miyazaki

¿Cómo es ella antes de la visita de Chihiro?

Lo que sabemos de ella lo sabemos por las palabras de Kamaji («Es una bruja temible») y por la brevísima aparición a partir del monigote de papel (en la que amenaza a Chihiro con arrancarle la boca).

Vaya, un encanto de señora.

La visita de Chihiro

Pero entonces, Chihiro llega a su casa.

Una casita confortable, con té y pastas, una hoguera, una anciana que cose y que permite que la llamen abuelita, que perdona a Haku con comprensión y afecto cuando este le pide perdón…

¿Alguien me explica dónde está esa bruja temible?

Parece que la abnegación de Chihiro destierra ese lado oscuro de Zeniba, por lo que el espectador nunca llega a verlo realmente. A mí me gusta pensar que Yubaba y Zeniba, descritas por esta última como dos caras de una misma moneda, son una representación de los dos tipos de ambición.

Sí, hay que admitir que me vino genial que los tipos de ambición fueran dos. Y estas hermanas brujas, también.

Sin cara / Kaonashi: la tentación de Chihiro

Kaonashi de El viaje de Chihiro

El Kaonashi es el personaje más enigmático de la película.

Aparece al principio siempre alrededor de Chihiro. La ayuda a conseguir una tarjeta, y parece que busca su compañía (¿es otra alma errante buscando la manera de recuperar su identidad?). Y para conseguir su atención, le intenta dar decenas de tarjetas más.

Pero ella las rechaza.

¿Por qué?

Porque solo necesita una.

Esto es importante.

El Sin Cara es una representación, una metáfora en sí mismo, de la ambición humana. Engorda y crece más cuanto más tiene, cuanta más atención recibe, cuando consigue que las personas con las que se cruza se dejen llevar por su ambición de la mente.

Por eso soborna a Chihiro en distintas ocasiones, porque ella es la ambición del corazón.

La primera vez es con las tarjetas de baño. Y ella solo acepta la que necesita (que no es ni siquiera para ella).

Después de que Chihiro salve al dios del río, los empleados se abalanzan sobre el oro que deja en el suelo. En ese momento, el Sin Cara aparece en una esquina, observando, y se mira la mano, como en un primer intento de crear eso que la gente tanto ansía.

Y aunque Sen es la única que no le pide nada, es a ella a quien le ofrece una montaña de oro de agarrarse los machos.

Y ella lo rechaza otra vez.

¿Por qué?

De nuevo: porque no lo necesita. Solo quiere salvar a Haku.

La escena clave es cuando Yubaba obliga a Chihiro a ir a ver al Sin Cara para sacarle dinero. Y él se lo ofrece. Más aún, le pregunta que qué es lo que más desea, pero ella responde que no puede ayudarla con lo que quiere.

Y ojo en este momento.

Porque ella, en un acto de infinito altruismo, le ofrece el pastel que tenía guardado para sus padres y que pensaba que podía salvarles. Y se lo da a él, que no es bueno, ni es su amigo. Pero Chihiro descubre que lo necesita, así que se lo da. Ambición del corazón en su máximo exponente.

Y ¿qué ocurre en ese preciso instante? Que el Sin Cara, que engorda con lo material (comida, dinero) y se alimenta de la ambición personal de otros, empieza a desinflarse. Y de una forma un tanto asquerosa, por cierto.

Después de vomitar a la gente y de sacar de su interior la suciedad que había acumulado sigue a Chihiro y se vuelve bueno de nuevo.

Porque como dice ella: «solo es malo en la Casa de Baños».

Como Haku. Y Zeniba. Y Boo (bebé). Y todos los demás.

Que cuanto más se alejan de la Casa de Baños (y más se acercan a Chihiro), más buenos se vuelven.

El motor del cambio en El viaje de Chihiro

Susuwatari de Studio Ghibli
Incluso los Susuwatari, individualistas y obedientes, se enfrentan a Kamaji para defender a Chihiro y le cogen un cariño especial. ¿Cuándo ocurre esto? Exacto, después de que ella haya ayudado desinteresadamente a uno de ellos.

Y es que, si te has fijado hasta ahora, todos los personajes antes citados eran malos (o al menos, egoístas e indiferentes) dentro de la Casa de Baños.

Es Chihiro, con su ambición pura, la que se convierte en el motor del cambio; la figura que impulsa una alteración en la dinámica de las personas que se cruzan en su camino.

Y así es como Miyazaki nos narra este precioso cuento sobre la identidad.

Casi todos los personajes de El viaje de Chihiro van buscando quiénes son. Y como no lo saben, son esclavos. Sin embargo, avanzan en su búsqueda cuando Chihiro inspira en ellos acciones que van más allá de sus deseos egoístas.

Es ayudando a otros como descubren quiénes son de verdad.

Y quizá eso es lo que Miyazaki quería sugerir con esta historia: que la identidad se define por la manera en la que tratamos a los demás, por el tipo de ambición que dejamos que guíe nuestro camino.

A lo mejor, la próxima vez que veas la película lo harás leyendo en clave de la ambición de sus personajes.

O quizá no.

Pero por eso dicen que cuando ves una película (o lees un libro, o admiras un cuadro…) deja de ser de su autor o autora, y pasa a ser de quien la interpreta. Y hay tantas interpretaciones como personas interpretando.

Conclusión

¿Quieres saber cuál es mi interpretación de la película?

A mí, El viaje de Chihiro me enseñó que había que darse a los demás, luchar por los demás, con las virtudes y los defectos que cada uno pueda tener.

Y que cuando lo haces, consigues cosas maravillosas.

Esta historia me transmitió la importancia de trabajar duro para no ver el mundo con la ambición de la mente.

Significa comprender que el motor del cambio del mundo es la ambición del corazón.

Porque ninguna de las cosas que ocurren se olvidan jamás, aunque no las podamos recordar. Pero son las que hacemos por los demás las que nos dicen verdaderamente quiénes somos, las que impiden que nos roben nuestra identidad. Que, hablando de identidad, te dejo por aquí uno de los análisis que me parecen más interesantes y que profundizan más en el significado de esta película, este vídeo del canal El ojo vago. Interesantísimo.

Y, si te gustó esta película, o si te ha gustado este artículo —ojalá que sí— me encantaría que me contaras en los comentarios lo que te apetezca.

Espero verte por aquí pronto de nuevo.

¡Nos leemos!

8 Comments

  1. Miriam
    28 mayo, 2021

    He visto la película unas mil veces y cuando era pequeña no veía nada más allá de una simple película de animación. Al verla el sábado después de bastante tiempo si es verdad que me fije en lo que explicas de la ambición y sobre todo en la escena del sin cara.

    Responder
    1. Álvaro Paris
      01 junio, 2021

      Muchas gracias por comentar, Miriam.

      A mí me pasaba igual. Creo que cuando eres niño/a no aprecias la profundidad de esta película. Historias como estas juegan con eso: las pasas desapercibidas un tiempo, te gustan y a otra cosa, hasta que un día te das cuenta de que dejaron un poso increíble dentro de ti. Y, ese día que te das cuenta, las amas.

      Espero que te haya servido para profundizar en el significado de esta obra maestra. ¡Gracias por pasarte!

      Responder
  2. Annya
    28 mayo, 2021

    Qué análisis más maravilloso!! Sí sí. Me encanta esa película y claro que vi muchas cosas en ella, pero nunca había caído en ese punto de vista. Qué maravilla! Una cosa sí tienes mucha razón, jamás la volveré a ver como antes. 10/10 Desde luego te has tomado tu tiempo

    Responder
    1. Álvaro Paris
      01 junio, 2021

      Buenas, Annya. Muchísimas gracias por tus palabras.

      Leer comentarios como este solo pueden ponerme una sonrisa en la cara. Es maravilloso que te haya sido útil, entretenido, o ambas cosas. Y lo es porque El viaje de Chihiro no merece menos que mi 100% a la hora de reflexionar sobre ella.

      Puede que más adelante caigan otras reflexiones un poco más ligeras, como qué es exactamente el Sin Cara (o al menos qué se sabe de él, unido a la explicación de la metáfora de la ambición que se menciona en este artículo) o el significado de detalles como los distintos trenes que aparecen.

      Espero que podamos charlar sobre Ghibli pronto. ¡Muchas gracias por visitar mi blog y comentar!

      Responder
  3. Kike
    28 mayo, 2021

    Nunca había leído una review de esta película tan completa ni escrita con tan buen gusto. Ha sido como volverla a ver. Gracias por ayudarnos a redescubrir obras maestras como esta.

    Responder
    1. Álvaro Paris
      01 junio, 2021

      ¡Muchísimas gracias, Kike!

      La verdad es que es todo un piropo, pues sé de buena tinta que hay análisis y críticas escritas por gente muy experta por ahí. Me alegro infinito de que hayas redescubierto esta historia un poco gracias a este artículo.

      Gracias por tu comentario y por tu visita. ¡Un abrazo!

      Responder
  4. Luz
    01 julio, 2021

    Me atrapó el artículo por tu manera de narrar. Excelente conclusión y ahora que lo leí me gustó más la película.

    Responder
    1. Álvaro Paris
      03 julio, 2021

      Muchísimas gracias, Luz. No sabes lo feliz que me hace que lo hayas disfrutado. Ya sabes que este blog es tu casa siempre que quieras. Un saludo

      Responder

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