Seleccionar página
Las películas de Dune: ¿son una buena adaptación?

Las películas de Dune han llegado a nuestros cines dirigidas por Denis Villeneuve.

Adaptan la archiconocida novela de Ciencia Ficción Fantástica homónima escrita por Frank Herbert, considerada por muchos la mejor novela de este género de todos los tiempos.

La calidad cinematográfica de ambas cintas es innegable (motivo por el que tienen esta notaza en filmaffinity). Sin embargo, ¿hace justicia al libro?

La clave de una buena adaptación

La clave de una buena adaptación está en transformar la historia al nuevo medio sin traicionar su esencia.

¿Se puede adaptar un libro al cine siendo 100% fiel? No. Y aunque se pudiera, no es buena idea. Fíjate lo que ocurrió por ejemplo con las primeras dos películas de Harry Potter, que por ser excesivamente literales no funcionan del todo bien (o al menos no tan bien como la tercera, mucho más ambiciosa en términos artísticos).

Una buena adaptación tiene que jugar con los elementos que tiene el nuevo soporte. Por lo tanto, si en un libro tenemos la palabra como medio para transmitir información, en el cine debe hacerse por medio de la imagen.

Los añadidos de las películas de Dune

Esto nos permite disfrutar de cosas que solo el cine puede ofrecer. La fotografía, la banda sonora perfecta…

Y en esos elementos, Dune se sale.

La apuesta por el medio físico (rodar en el desierto en lugar de tanto CGI) y un Hans Zimmer que vuela alto en el olimpo de la composición cinematográfica hacen que ambas películas sean una obra maestra de lo visual.

Además, hay que reconocer que el trabajo de casting es prácticamente perfecto. Todos los actores están estupendos, con mención especial para Zendaya, Javier Bardem y Austin Butler.

Y aunque Timothée también está genial, creo que tiene un papel que le permite lucirse, por lo que me parece más meritoria la actuación de los tres que he mencionado. 

La esencia de Dune como libro

Dune es un libro que era tremendamente difícil de adaptar por más de un motivo, pero el más grande de ellos ya es suficiente para que tengamos que quitarnos el sombrero con Villeneuve.

En el libro, estamos constantemente en la cabeza de Paul Atreides.

El hijo de Leto es una persona reflexiva, calculadora, prudente… y lo demuestra con hilos de pensamientos que da gusto leer.

Esto en el cine tiene una muy mala solución: hacer una voz en off. Pero si sabes de cine, sabes que las voces en off… mejor en pequeñísimas dosis.

Así pues, la mayor parte de las cosas que en el libro surgen de la mente de Paul, en la película las recibimos en forma de imagen, algo que no es nada fácil.

Aquí tienes un ejemplo mejorable y uno muy bueno de cómo se adapta la información en Dune a lo visual.

 

La escena del duelo entre Paul y el fremen en Dune

En el libro, esta pelea es un momento chulísimo, ya que es el primer enfrentamiento de estas características de un Paul muy bien entrenado para librarlos.

La cuestión es que Paul está entrenado para pelear contra un adversario con escudo.

Por esto, aunque tiene varias ocasiones de acabar con Jamis, las “pierde” porque ralentiza el movimiento de la hoja inconscientemente. Los fremen, que no entienden por qué lo hace, se llegan a preguntar incluso si Paul se está riendo de su rival.

En la película creo que esto se intenta mostrar en la pelea, pero queda algo confuso.

 

La escena de Paul cabalgando el gusano

 

Bua. Qué momentazo, madre del amor hermoso.

Esta obra maestra de escena tiene un punto que hizo que me gustara incluso más: la explicación (visual) de por qué los fremen son capaces de evitar que el gusano vuelva a meterse bajo tierra.

En el libro, no recuerdo quién (quizá Stilgar) explica a Paul que los gusanos tienen unos orificios por los que respiran, y que el gusano no se mete bajo tierra hasta no haberlos ocultado entre los pliegues del cuerpo.

Por lo que si con los ganchos levantan ese pliegue, el gusano no se meterá bajo tierra. Voilà.

Aunque esta explicación se podía meter perfectamente como parte de un diálogo (para explicárselo en realidad al espectador), Villeneuve apostó por el más difícil y efectivo recurso visual, con un plano a estos orificios durante la primera y gloriosa cabalgada de Paul.

¿Las películas de Dune aprueban con respecto al libro?

La conclusión es simple: sí. Claro que aprueban, y con muy buena nota.

Mi sensación cuando las vi fue que todo lo que era humanamente posible adaptar, se llevó a cabo con muchísimo gusto y sabiduría cinematográfica (excepto por pequeños detalles como el del duelo que te he comentado).

Si, además, añadimos que Villeneuve y compañía no se han limitado a hacer una adaptación del libro, sino una obra con su propia entidad más allá de la base literaria, me parece justa la unanimidad de crítica y público.

Dune era una novela tremendamente difícil de adaptar por su complejidad y su narración, tan centrada en la cabeza de Paul.

Y el resultado solo puede clasificarse de una manera, que es como tantos hemos repetido al salir de la sala con una sonrisa en los labios: obra maestra.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *